Esta
entrada surge de un primer intento de grabar una charla y convertirla en
podcast, se tuvo un resultado accidentado por parte de su servidor. Muletillas,
errores e imprecisiones por mi parte aparecen de manera recurrente. Sirva este
experimento como referencia para identificar las áreas de oportunidad en
próximas intervenciones. Con todo ello logramos algunas conclusiones que vale
la pena exponer. (Aquí el podcast)
¿Por
qué algunos países prosperan y otros no?
Desde
siempre, una de las preguntas más fascinantes ha sido por qué algunas naciones
logran un crecimiento económico sostenido que mejora la vida de sus ciudadanos,
mientras otras parecen atrapadas en un ciclo de estancamiento. El Premio Nobel
de Economía 2025 ofrece respuestas sorprendentes y profundas a esta cuestión.
Al galardonar a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt, el Comité Nobel ha
puesto el foco en la idea central que explica la prosperidad moderna: el
crecimiento es, ante todo, el resultado de la innovación, la fuerza que en
última instancia nos permite gozar de más y mejores bienes y servicios,
elevando nuestro bienestar. Sus ideas no solo explican el pasado, sino que
ofrecen una hoja de ruta, a veces incómoda, para el futuro.
Los
cuatro mensajes clave del Nobel de Economía 2025
Lección
1: Para construir, primero hay que destruir.
El
concepto más provocador popularizado por Philippe Aghion y Peter Howitt es el
de "destrucción creativa", una idea que tomaron del legendario
economista Joseph Schumpeter. La premisa es simple: las empresas que invierten
en investigación y desarrollo (I+D) generan innovaciones disruptivas. Estas
nuevas tecnologías y procesos hacen obsoletas a las empresas menos eficientes,
que terminan por desaparecer.
A
primera vista, este ciclo parece destructivo y arriesgado. Implica el cierre de
empresas y la pérdida de empleos. Sin embargo, esta es la paradoja del
progreso. Este proceso de destrucción es, en realidad, el motor que impulsa un
mercado más dinámico, productivo y competitivo. La entrada de nuevas empresas
con tecnologías superiores reactiva la economía, eleva la productividad general
y, a largo plazo, genera un mayor bienestar para toda la sociedad.
Lección
2: La innovación es más que tecnología, es "conocimiento útil"
El
historiador económico Joel Mokyr amplía nuestra visión de la innovación. Para
él, el verdadero motor del progreso no son solo los inventos aislados, sino un
flujo constante de lo que él denomina "conocimiento útil".
Este concepto abarca desde los grandes avances científicos hasta las mejoras
prácticas que optimizan la producción día a día.
Sin
embargo, para que este conocimiento florezca y se aplique, se necesita una
condición fundamental: una sociedad "abierta al cambio". Mokyr
argumenta que el crecimiento sostenido solo es posible en culturas que aceptan
y fomentan nuevas ideas, en lugar de resistirse a ellas. Esta perspectiva
histórica nos recuerda que la innovación no es un fenómeno exclusivo de los
laboratorios corporativos; es un evento social y cultural que depende del
ecosistema en el que nace.
Lección
3: El premio que regresa a las preguntas fundamentales de la economía
Este
Nobel de Economía marca un punto de inflexión. Después de años en los que los
premios se centraron en temas más específicos como la reducción de la pobreza o
se alejaron de las grandes teorías macroeconómicas (especialmente tras la
crisis financiera de 2007-2009), el Comité Nobel regresa a una de las
preocupaciones centrales de la disciplina: ¿qué genera el crecimiento
económico?
La
decisión de premiar a Mokyr, Aghion y Howitt es un reconocimiento a la
importancia de la historia económica, reconociendo que las respuestas modernas
se encuentran en las dinámicas históricas del "conocimiento útil" y
en el motor perpetuo de la "destrucción creativa". Vuelve a poner el
foco en la idea, defendida por Schumpeter hace más de un siglo, de que más allá
del capital y el trabajo, existe un factor clave que lo cambia todo. En sus
propias palabras:
...existe
uno puramente económico, de importancia capital, y al que él le ha dado el
nombre de innovación.
Lección
4: La dolorosa receta para las economías estancadas
¿Por
qué economías como la mexicana no logran despegar? Las teorías de los laureados
ofrecen un diagnóstico claro y contundente: la causa principal es una inversión
en investigación y desarrollo (I+D) que es baja y, peor aún, decreciente.
Aunque
la percepción general en países emergentes es que se tiene acceso a la
tecnología de punta, como la inteligencia artificial, la realidad es otra. Se
es un importador de tecnología, no un generador. Las consecuencias,
según los modelos premiados, son inevitables: sin una inversión seria en I+D,
no se mejoran los procesos productivos propios, no se genera un crecimiento
sostenido desde dentro y el país queda atrapado en una relación de dependencia.
En lugar de exportar capital e innovación, se termina exportando mano de obra.
Conclusión:
El reto está sobre la mesa
Las
ideas de los Nobel 2025 nos dejan una lección fundamental: el crecimiento
sostenido y el bienestar no ocurren por accidente. Son el resultado directo de
un ecosistema que valora y fomenta activamente la innovación, la inversión en
conocimiento y una competencia dinámica que no teme a la "destrucción
creativa". El Comité Nobel ha puesto el reto sobre la mesa, y la pregunta
que queda flotando para las economías que no avanzan es tan clara como difícil:
¿cuál es la verdadera dificultad para generar el acceso al conocimiento y la
innovación necesarios para, finalmente, alcanzar un desarrollo superior?

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