1. 1. Introducción
El
jueves 8 de agosto la Junta de Gobierno del Banco de México tomó la decisión de
reducir en 25 puntos base la Tasa de Interés Interbancaria, también llamada
tasa objetivo, dejándola en un nivel de 10.75%. Aparentemente, la reducción de
la tasa ha tomado por sorpresa al mercado financiero. En esta entrega
analizaremos algunos aspectos que resultan indispensables para entender el funcionamiento
de un banco central moderno y algunas de las implicaciones derivadas de las
decisiones de política monetaria tomadas por sus funcionarios. Principalmente,
cuestionamos tres puntos: 1) la autonomía del Banco de México, 2)
la recurrente tolerancia al incumplimiento del mandato constitucional y 3)
el costo que se impone a la sociedad cuando únicamente se considera como
objetivo el combatir la inflación.
El
segundo apartado lo destinamos a ofrecer un contexto general del régimen
monetario bajo el cual se encuentra inserto el Banco de México. Posteriormente,
se discute la manera en que se organiza para poder tomar decisiones de política
monetaria, seguido del cuestionamiento del cumplimiento o no de sus
obligaciones y las posibles consecuencias. Algunos comentarios prospectivos son
vertidos a manera de cierre.
2. 2. La autonomía limitada de Banxico
Actualmente
el Banco de México (Banxico), banco central del país, se rige bajo los
preceptos del marco de política de blancos de inflación u objetivos de inflación.
De manera muy concreta el marco tiene como fin último lograr un objetivo
inflacionario realizable en el mediano o largo plazo. Algunas de las
características que distinguen a los blancos de inflación son:
- La tarea principal del banco central es mantener
una inflación baja y estable.
- Expresa de manera explícita la tasa de inflación
que busca alcanzar. Puede anunciarse de manera puntual o con bandas, como el
caso de Banxico cuyo objetivo es mantener una inflación cercana al 3% con
límite superior de 4% e inferior del 3%.
- Priorizar la transparencia a través de una amplia
estrategia de comunicación con el público. La credibilidad y reputación del
banco central juega un papel fundamental que ayuda mantener ancladas las
expectativas de los agentes económicos con el blanco inflacionario. Diversos
estudios han demostrado que la credibilidad se ve fortalecida posteriormente de
la implementación del enfoque de blancos.
En
el 2001 Banxico realizó el anuncio formal de adoptar el marco de blancos de
inflación, sin embargo, la tarea no fue sencilla ya que había algunos
prerrequisitos que se debían cumplir previamente. El primero de ellos era
contar con la independencia del banco central y, el segundo, la inflación debía
mantenerse en niveles reducidos. Respecto a la independencia de Banxico se
logró de manera relativamente fácil a través de la modificación del artículo 28
constitucional en abril de 1994, en contraste, la reducción de la inflación
tomó algunos años más.
Profundicemos
un poco sobre lo que significa el término independencia. Antes debemos de tener
en cuenta que Banxico no es una institución particular, es decir, no es un
banco comercial tradicional, más bien forma parte del gobierno y su papel es el
de ejecutar la política monetaria nacional. Para que Banxico pudiera lograr su
tarea principal, que es preservar el poder adquisitivo de la moneda, es decir,
mantener una inflación baja y estable es necesario que contara con la libertad
suficiente de emplear los instrumentos de política monetaria sin estar sujeto a
las presiones que pudiera ejercer el gobierno federal.
En
realidad, no es posible hablar de una independencia total porque el presidente
de México en turno interviene en la selección de los miembros que conforman la
Junta de Gobierno, máximo órgano rector de Banxico. La manera en que se integra
la junta es por un gobernador y cuatro subgobernadores que son propuestos por
el presidente del país y aprobados por la Cámara de Senadores. Las personas que
ocupan las posiciones deben de contar con un perfil técnico que demuestren sus
competencias en materia monetaria y amplia experiencia en el sector financiero
mexicano, de al menos cinco años, en cargos de alto nivel. El artículo 28
constitucional, en donde se encuentra plasmado lo referente a la Junta, señala
la posibilidad de que dos de los miembros puedan no cumplir con la experiencia
señalada si demuestran que han tenido un papel relevante en temas económicos,
financieros o jurídicos. Una restricción para las dos excepciones es que no
podrán ser gobernadores de la junta si no han cumplido al menos tres años como
subgobernador.
Los
subgobernadores podrán mantenerse en su cargo hasta por ocho años y el inicio
de sus periodos debe tener dos años de diferencia comenzando ya sea en el primer,
el tercer o el quinto año del periodo presidencial. En el caso del gobernador
su encargo deberá de comenzar en el cuarto año del ciclo presidencial y podrá
durar hasta seis años. La finalidad de escalonar las posiciones es garantizar
la autonomía de sus funciones. Además, podrán ser designados por segunda
ocasión mientras no superen los 65 años de edad.
El
mecanismo de escalonamiento blinda a la junta del ciclo político, ya que los
miembros que conviven pudieron ser designados por el anterior presidente de
México, como es el caso de la subgobernadora Irene Espinosa quien fue propuesta
por el expresidente Enrique Peña. Cabe mencionar que los miembros no podrán ser
removidos si no es por causa mayor, garantizando así la independencia de
criterios. En este punto consideramos
que esa independencia es relativa porque si bien protege a la junta de los
cambios abruptos cuando existe una transición en la que existe un cambio de
partido, en el caso de una continuidad de una corriente política se pierde la
diversidad de criterios que enriquece las discusiones al interior de la junta.
Esta falta de diversidad será más aguda cuando salga la subgobernadora Irene
Espinosa. También hay que considerar que, pese a que el perfil exigido por la
ley es de carácter técnico, ya observamos en este sexenio que eso no descarta
el sesgo político por las afinidades que los integrantes pueden tener. El caso
puede ser aún más grave cuando la fabricación de perfiles se presenta para
cubrir un puesto, como es el caso del actual subgobernador Omar Mejía, cuyo currículo
puede ser cuestionado porque en realidad carecía de la experiencia necesaria y
su relación con temas monetarios se limitaba al estudio reciente de una
especialidad y una ausencia total de trabajos académicos destacados al
respecto. Es posible que este tipo de acciones de se vea de manera más
frecuente con el único fin de favorecer a las decisiones con fines políticos.
Una consecuencia inmediata de la falta de diversidad y sesgo político son las sorpresas provocadas cuando las decisiones dentro de la Junta difieren consecutivamente de las expectativas formadas por los agentes económicos. Podemos argumentar que esto se puede deber a que existe un acuerdo previo en las decisiones. En términos económicos, se trata de un juego cooperativo, pero que podría carecer de reglas claras si atiende a intereses políticos y no económicos, es decir, que son distintos a las obligaciones del banco central. Un ejemplo es la actual decisión que sorprendió a los especialistas que esperaban que la tasa de interés se mantuviera en 11%.
En el anuncio de política monetaria se expone la situación económica nacional e internacional que justifica el cambio de la postura monetaria. Sin embargo, como veremos a continuación, no siempre existe una decisión congruente con la realidad. Por un lado, en el mismo anuncio, se puede leer que a nivel internacional Estados Unidos continua con una postura restrictiva (tasas de interés altas) debido a que su tasa de inflación aún no converge con su meta inflacionaria. A diferencia de México, la Reserva Federal de Estados Unidos (el banco central de aquel país) tiene un compromiso dual que no sólo considera un blanco inflacionario, sino que, también, tiene la obligación de llevar a la economía a su máximo potencial. Debido a que existe una estrecha relación entre la economía mexicana las tasas de interés se mueven de manera conjunta, aunque como observamos en esta ocasión las autoridades tomaron un rumbo distinto. Por otro lado, al interior del país se observa una tasa de inflación general de 5.57% acompañada de un crecimiento económico reducido. Además, se le suma un incremento de las expectativas inflacionarias formadas por los representantes del sector financiero y que la convergencia hacia el objetivo inflacionario suceda hasta el cuarto trimestre del 2025. A todas luces no hay razones sólidas para creer que el descenso de la tasa de interés esté apegado a mantener el poder adquisitivo de los mexicanos.
Cabe preguntarse qué argumentos fueron utilizados por Banxico para sustentar la disminución de la tasa objetivo. En el mismo anuncio de política se indica que, la inflación subyacente, aquella que no toma en cuenta los precios más volátiles, se proyecta una reducción para el tercer trimestre del año de 4.07% a 3.7%. La realidad es que después del incremento del gasto público a raíz de las elecciones y su comportamiento cíclico difícilmente se observará una reducción de la inflación. Llama la atención que la Junta de Gobierno indica que es sólo un ajuste y continuará con su postura restrictiva, aunque cabe la posibilidad que ese anuncio dé pauta a continuar dando sorpresas. Lo que cierto es que algo está cambiando al interior de Banxico y el conocimiento técnico que se requiere en este tipo de instituciones se vea amenazado por los intereses político. En el siguiente apartado nos centraremos en el constante incumplimiento del banco central que, además, se está haciendo más notable.
3.Tolerancia al incumplimiento del objetivo inflacionario
Mencionamos
previamente que el objetivo de Banxico es lograr una tasa de inflación genera
anual cercana al 3% con la posibilidad estar máximo por un punto porcentual por
arriba o por debajo. La realidad ha sido otra porque el banco central ha
permanecido más tiempo oscilando alrededor del 4% como se aprecia en la gráfica
1. Si nos concentramos en cada ciclo presidencial podemos ver que en el periodo
de la actual administración la tolerancia a la inflación ha sido mayor que en
la de los sexenios anteriores, además de observarse un cambio de tendencia
hacia el alza a partir de 2016. También es notable que, al comparar las dos
últimas crisis económicas, subprime y COVID, la inflación se ha
disparado de manera dramática en el segundo caso y la reversión a la media se
ha prolongado por mayor tiempo.
Fuente: Elaboración propia con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Cuando
los episodios inflacionarios se presentan las autoridades monetarias responden
mediante uno de los instrumentos más importantes con el que disponen que es la
tasa objetivo. Esta tasa también conocida como tasa interbancaria de interés a
un día o tasa de referencia no es otra cosa que el costo que pagan los bancos
por los recursos solicitados a Banxico. Mediante los cambios inducidos por el
instituto emisor monetario en la tasa objetivo se influencia al resto de las
tasas de mercado que, a su vez, afectan a la economía en su totalidad. Sin embargo,
el efecto no es inmediato, ya que existe un rezago que va de los seis meses a
los dieciocho meses o más. Cuando las autoridades reducen continuamente la tasa
de interés con el fin de estimular el crecimiento económico e incrementar en nivel
de precios se le llama ciclo expansivo. Al contrario, cuando de manera continua
se incrementa la tasa de interés para reducir la inflación a costa de un menor
crecimiento económico se tiene un ciclo restrictivo. En la gráfica 2 identificamos
los movimientos de la tasa de interés objetivo y sus fases expansivas y
restrictivas, sin embargo, se hace la aclaración que existen formas más
precisas para identificar estas fases. Las bandas azules indican los periodos
restrictivos de la política monetaria mexicana en donde es clara la tendencia
al alza de la tasa de interés objetivo. Se precisa que la implementación del
instrumento de la tasa objetivo comenzó a partir de 2008.
Fuente: Elaboración propia con información de Banco de México.
Por
otra parte, la reducción actual de la tasa puede ser de carácter correctivo, es
decir, no se verá un rompimiento de tendencia como a finales de 2019. Si el
banco central cuenta con suficiente credibilidad los agentes asimilan que la
reducción es temporal y la institución continuará con su mandato constitucional
de lograr el objetivo de inflación de 3%. Las actuales tasas nominales de
interés son las más altas que se han observado desde que se adoptó la tasa
objetivo como instrumento de política, sobre todo si se compara con los bajos
niveles de 2014 y 2015.
La
manera en que actúa la política monetaria sobre la economía es por medio de los
llamados mecanismos de transmisión, estos se suelen estudiar de manera aislada,
pero en realidad operan en conjunto. Si nos centramos en el mecanismo clásico
de la tasa de interés se sabe que ante un incremento de la tasa nominal se reduce
la tasa real de interés (aquella que considera la inflación), así como, los
niveles de inversión, producción y nivel de los precios. Cuando se disminuye la
tasa de interés se espera el efecto inverso. Como dijimos, hay otros efectos
que se estudian por medio de otros canales como el crédito, el tipo de cambio,
los activos financieros, etcétera, pero es un tema que dejaremos para pendiente
para otra entrada.
Regresando
a nuestro análisis, sumamente simplificado, es natural pensar que como
consecuencia de los ciclos alcistas de la tasa de interés el crecimiento
económico se ve limitado. En la gráfica 3 se muestra el crecimiento del producto
interno bruto real trimestral, se identifican los dos periodos restrictivos
antes citados y los ciclos políticos. La tasa de crecimiento promedio del periodo
del marco de objetivos de inflación ha tenido un promedio de 1.5%, asimismo, los
periodos de cada administración presentan valores reducidos siendo la de Andrés
M. López la más baja. Destaca la marcada tendencia a la baja en el último ciclo
restrictivo, que se traduce como costo social por las altas tasas de interés impuestas
después de la pandemia. La incógnita sin
resolver es sobre los resultados de Banxico, que por más de 20 años no ha
podido cumplir con su mandato constitucional y ha impactado negativamente en la
producción y empleo nacional. ¿Cuál es la alternativa para mejorar el desempeño
de la política monetaria en México? Considero que de inicio se deberá de asumir
explícitamente la responsabilidad del producto expresando su compromiso con
reglas de política claras y cuantificables.
Fuente: Elaboración propia con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Si
las decisiones de la Junta de Gobierno continúan atendiendo a criterios no
económicos se augura, en primera instancia, un deterioro de la credibilidad de
Banxico, que de por sí ha sido endeble después de la crisis derivada de la
reciente pandemia COVID. Si únicamente estamos ante un ajuste y la tasa de interés
objetivo no cambia en las próximas reuniones se reafirma el compromiso de
lograr el objetivo inflacionario. La tasa de inflación continuará con niveles
altos, lo que deteriorará severamente la calidad de vida de la población más
vulnerable del país. Mientras que en el mediano y largo plazo el crecimiento
económico continuará con niveles reducidos.
Se
observará una ligera recuperación económica, sin embargo, ésta solo será de
carácter temporal por lo que es posible que la junta de gobierno continue dando
sorpresas en sus decisiones para mantener ese efecto temporal. En el mejor de
los casos podríamos especular que el cambio de postura venga acompañado por un
cambio de visón en donde no sólo la inflación sea la responsabilidad primaria
de Banxico, sino, también, el producto interno bruto traducido en más y mejores
empleos.




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